GUÍA

Cómo decidir qué hacer primero cuando todo parece urgente

Cómo decidir qué hacer primero cuando todo parece urgente

Inventario, catálogo en línea, CRM, reportes, sucursales. Todas suenan bien y no podés con todas. Tres columnas y una pregunta para descartar con criterio.

Inventario, catálogo en línea, CRM, reportes, sucursales. Todas suenan bien y no podés con todas. Tres columnas y una pregunta para descartar con criterio.

Por Cadelink Consultores

Lectura: 5 min

Matriz de priorización utilizada para ordenar proyectos empresariales

Tenés una lista de cosas que querés hacer: ordenar el inventario, poner el catálogo en línea, meter un CRM, sacar reportes de rentabilidad, conectar las dos sucursales, automatizar las facturas.

Todas suenan bien. Todas cuestan plata y tiempo que no tenés al mismo tiempo. Y como no sabés por cuál empezar, terminás haciendo la que más ruido metió esta semana o la que más insistió el proveedor.

Priorizar no es hacer una lista de deseos ordenada por gusto. Es descartar con criterio.

Lo corto

  • Puntuá cada idea en tres cosas: cuánto te devuelve, qué tan difícil es y qué pasa si no lo hacés.

  • Preguntá siempre "¿de qué depende esto?". Casi todo depende de tener datos confiables primero.

  • Máximo tres iniciativas activas. Más que eso es no tener ninguna.

  • Lo barato y rápido va primero, aunque no sea lo más importante. Necesitás un triunfo temprano.

  • Volvé a revisar la lista cada tres meses. Lo urgente de enero deja de serlo en abril.

Puntuá en tres columnas, no en una

Una hoja con seis filas alcanza. Para cada idea, calificá de 1 a 5:

  • Retorno. ¿Cuánta plata te ahorra o te genera al año? Si no lo podés estimar, es 1.

  • Esfuerzo. ¿Cuánto cuesta en dinero, en tiempo del equipo y en aguante? Acá 5 significa muy fácil.

  • Riesgo de no hacerlo. ¿Qué pasa si lo dejás para el año que viene? Si la respuesta es "nada grave", es 1.

Sumá las tres. Así se ve con la lista de arriba:

  • Ordenar inventario: retorno 5, esfuerzo 3, riesgo 5 = 13

  • Conectar las dos sucursales: retorno 4, esfuerzo 2, riesgo 3 = 9

  • Reportes de rentabilidad: retorno 4, esfuerzo 4, riesgo 2 = 10

  • Catálogo en línea: retorno 3, esfuerzo 3, riesgo 2 = 8

  • CRM: retorno 3, esfuerzo 2, riesgo 1 = 6

El CRM, que probablemente era el que más ilusión te hacía, queda de último. Y con razón: sin inventario confiable, un CRM te va a dejar prometerle a un cliente algo que no tenés.

Estimá el retorno en córdobas, aunque sea grueso

La columna de retorno se llena mucho mejor con una cifra que con una corazonada. No necesita ser exacta; necesita ser defendible.

Para el ejemplo de arriba, ordenar inventario:

  • Ventas perdidas por faltante: unas 10 al mes de C$ 900.00 promedio = C$ 108,000.00 al año.

  • Compras innecesarias por no confiar en el reporte: unos C$ 25,000.00 parados en producto que no rota.

  • Tiempo del vendedor caminando a bodega a verificar: 45 minutos diarios.

Contra un costo de implementación de una sola vez, la decisión deja de ser una discusión de gustos. Si una iniciativa no te deja armar ni siquiera una estimación gruesa como esta, su retorno es 1 y probablemente no debería estar en la lista.

La pregunta que reordena toda la lista

Antes de aceptar el orden que salió, preguntá de cada iniciativa: ¿de qué depende que esto funcione?

Las dependencias más comunes en un negocio de mostrador:

  • Todo depende de que el inventario sea confiable. Reportes, catálogo en línea, pronóstico, multisucursal. Todo.

  • Los reportes de rentabilidad dependen de tener bien los costos de compra, no solo los precios de venta.

  • El catálogo en línea depende de existencias reales, o vas a vender lo que no tenés.

  • Conectar sucursales depende de que cada una registre igual. Si trabajan distinto, conectarlas multiplica el enredo.

Por eso una iniciativa con puntaje mediano puede tener que ir primero: porque desbloquea a las otras cuatro.

Máximo tres a la vez

Esta es la regla que más cuesta y la que más resultados da.

Un negocio de mostrador tiene una cantidad limitada de atención. Si arrancás seis proyectos, los seis van a avanzar a paso de tortuga y ninguno va a llegar a producir beneficio. Tres iniciativas terminadas valen más que ocho a medias.

Repartilas así:

  1. Una grande que resuelva tu debilidad principal.

  2. Una rápida que se note en dos o tres semanas.

  3. Una de fondo que prepare el terreno para el trimestre siguiente.

Lo demás va a una lista de espera, escrita, para que nadie sienta que se ignoró su idea.

Poné el triunfo rápido de primero

Técnicamente deberías arrancar por lo de mayor puntaje. En la práctica conviene meter algo que se note rápido, aunque valga menos.

La razón es humana: si el primer proyecto tarda seis meses en dar señales, el equipo deja de creer y el siguiente cuesta el doble. Un triunfo visible en tres semanas compra la paciencia para lo grande.

Ejemplos de triunfo rápido que casi siempre funcionan:

  • Ordenar el cierre de caja con un formato fijo. Cuesta cero y se nota en una semana.

  • Limpiar duplicados de los 100 productos que más se venden.

  • Poner niveles mínimos a los 20 productos que más rotan.

Cómo saber si te está funcionando

  • Podés nombrar tus tres iniciativas activas sin mirar la hoja.

  • Cuando llega una idea nueva, entra a la lista de espera y no desplaza lo que está en curso.

  • Cada iniciativa tiene un responsable con nombre y una fecha.

  • A los tres meses cerraste al menos una de verdad.

Errores comunes

  • Priorizar solo por retorno. Lo más rentable suele ser lo más difícil, y se queda a medias.

  • Ignorar las dependencias. Es la causa número uno de proyectos que se traban sin explicación.

  • Dejar todo activo "porque ya empezamos". Un proyecto detenido consume atención igual.

  • Que la lista la arme solo el dueño. Quien está en el mostrador ve problemas que desde arriba no se ven.

  • No revisarla nunca. Una prioridad de hace un año probablemente ya no lo sea.

Empezá esta semana

Escribí todas las ideas que tenés dando vueltas, puntuá cada una en las tres columnas y preguntate de qué depende cada una. Vas a terminar con tres, y probablemente no sean las que pensabas.

Si al hacer el ejercicio te queda claro que lo primero es ordenar ventas, caja e inventario, eso es Tienda en Control. Si lo que te salió primero es unir sucursales que hoy trabajan por separado, es Control Multisucursal.

Seguí leyendo

SIGUIENTE PASO

¿Querés aplicar esta guía en tu negocio?

Contanos qué necesitás ordenar y te ayudamos a convertir lo aprendido en un siguiente paso claro para tu negocio.

SIGUIENTE PASO

¿Querés aplicar esta guía en tu negocio?

Contanos qué necesitás ordenar y te ayudamos a convertir lo aprendido en un siguiente paso claro para tu negocio.