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Cómo saber si tu tienda está perdiendo control del inventario

Cómo saber si tu tienda está perdiendo control del inventario

El sistema dice que hay tres y en la bodega no hay ninguno. Seis señales tempranas y una prueba de 20 productos para saber en qué estado real está tu inventario.

El sistema dice que hay tres y en la bodega no hay ninguno. Seis señales tempranas y una prueba de 20 productos para saber en qué estado real está tu inventario.

Por Cadelink Consultores

Lectura: 6 min

Mesa de trabajo con productos, etiquetas y herramientas de control

Llega un cliente y pide un filtro. El vendedor abre el sistema: dice que hay tres. Va a la bodega y no hay ninguno. El cliente se va y compra en la esquina.

Esa venta perdida no aparece en ningún reporte. No hay una línea que diga "hoy perdimos C$ 850.00 porque el sistema mintió". Por eso el descontrol de inventario es tan caro: se cobra en ventas que nunca ocurrieron, en compras que no hacían falta y en dinero parado en un estante.

La buena noticia es que el inventario avisa antes de romperse. Casi siempre lleva meses avisando.

Lo corto

  • Seis señales tempranas. Si aparecen dos o tres juntas, el inventario ya dejó de ser confiable.

  • Contá 20 productos de alta rotación, no los más caros. Ahí es donde el error se multiplica.

  • No corrijás la diferencia de una vez. Si ajustás antes de investigar, borrás la evidencia.

  • Casi siempre son cuatro fugas: entradas incompletas, salidas que no son ventas, unidades mal configuradas y productos duplicados.

  • Ponele número. 2% de ventas perdidas sobre C$ 600,000.00 al mes son C$ 144,000.00 al año.

Seis señales de que el inventario ya no es confiable

Ninguna de estas es grave por sí sola. Dos o tres juntas significan que el inventario ya dejó de ser confiable:

  • El sistema muestra existencias que no están en el estante. La señal más clara y la que más rápido se normaliza: "ah, es que el sistema siempre está mal".

  • Aparecen ajustes sin explicación. Alguien corrige la cantidad para que cuadre, pero nadie anota por qué estaba descuadrada.

  • Las compras se deciden por memoria. El encargado pide lo que cree que hace falta porque no confía en el reporte.

  • Dos personas le dicen distinto al mismo producto. "Aceite 20W50 galón" y "Aceite 20w-50 gl" son dos productos para el sistema y uno solo para la bodega.

  • Hay que ir a ver físicamente antes de prometerle algo a un cliente. Si nadie vende sin caminar a la bodega, el sistema no está sirviendo.

  • Aparecen productos que nadie recuerda haber comprado. Existencia vieja que quedó registrada y nunca se movió.

Por qué pasa aunque tengás sistema

Un sistema no controla inventario. Registra lo que la gente le dice. Cuando el registro y lo que pasa en la bodega se separan un poquito cada día, en seis meses la distancia es enorme.

Las cuatro fugas más comunes en un negocio de mostrador:

  • Entradas incompletas. Llegó el proveedor, se descargó la mercadería y la factura se registró tres días después, o a medias.

  • Salidas que no son ventas. Producto que se usó en el taller, que se dio de muestra, que se quebró o que se prestó a otra sucursal.

  • Unidades mal configuradas. Se compra por caja de 24 y se vende por unidad, pero el sistema descuenta cajas.

  • Productos duplicados. El mismo artículo cargado dos veces con nombres distintos. Uno queda en negativo y el otro en positivo.

Hacé la prueba de los 20 productos

No hace falta parar el negocio ni hacer un conteo general. Con veinte productos alcanza para saber en qué estado estás.

  1. Elegí 20 productos de alta rotación. Los que más vendés, no los más caros. Ahí es donde el error se multiplica.

  2. Contalos físicamente antes de abrir o después de cerrar, con el inventario quieto.

  3. Anotá la diferencia y no la corrijás todavía. Este es el paso que casi todos se saltan. Si ajustás de una vez, borrás la evidencia.

  4. Revisá el historial de los que salieron mal. Últimas entradas, últimas ventas, ajustes previos, unidad de medida.

  5. Clasificá cada diferencia según las cuatro fugas de arriba.

Un ejemplo de cómo se lee el resultado. De 20 productos contados, 6 salieron con diferencia:

  • 3 productos con menos existencia física que en el sistema, todos del mismo proveedor: probable entrada registrada de más.

  • 2 productos con más existencia física: ventas registradas con el código equivocado.

  • 1 producto con diferencia de exactamente 24 unidades: unidad de medida mal configurada.

Con eso ya no tenés un problema difuso de inventario. Tenés tres problemas concretos con solución distinta cada uno.

Ponele número a lo que te cuesta

Para decidir cuánto esfuerzo invertir, conviene calcularlo. Con números redondos:

Si vendés C$ 600,000.00 al mes y perdés apenas 2% de ventas por faltantes que el sistema no avisó, son C$ 12,000.00 mensuales. C$ 144,000.00 al año. Y esa cuenta no incluye el dinero parado en productos que compraste de más porque el reporte no era confiable.

Ese número suele ser lo que convence de ordenar el inventario, más que cualquier argumento técnico.

Cómo recuperar el control

El orden no vuelve con un conteo general. Vuelve con reglas que se sostienen:

  • Un solo nombre por producto. Definí cómo se escribe y quién puede crear productos nuevos. Si cualquiera crea, en tres meses tenés duplicados.

  • Nada entra a bodega sin registrarse el mismo día. Sin excepción, aunque el proveedor llegue tarde.

  • Toda salida que no es venta también se registra. Muestra, uso interno, quiebre, traslado. Cada una con su motivo.

  • Conteos por partes, no uno gigante. Veinte productos por semana rotando por categoría cubre el negocio entero y no obliga a cerrar.

  • Los ajustes los autoriza una sola persona. Y siempre con motivo escrito.

Cómo saber si te está funcionando

  • En la prueba semanal, menos de 2 de cada 20 productos salen con diferencia.

  • El vendedor promete existencia mirando la pantalla, sin caminar a la bodega.

  • Las órdenes de compra salen del reporte de mínimos, no de la memoria del encargado.

  • Los ajustes bajan mes a mes y los que quedan tienen motivo escrito.

Errores comunes

  • Hacer un conteo general una vez al año. Cuesta un fin de semana entero y a los dos meses el descuadre volvió.

  • Corregir la cantidad sin buscar la causa. Ajustar es tapar; el error vuelve el mes siguiente.

  • Empezar por los productos caros. El descontrol vive en lo que más se mueve, no en lo que más vale.

  • Culpar al personal antes de revisar el proceso. La mayoría de las diferencias son de registro, no de robo. Arrancar acusando garantiza que nadie te vuelva a reportar una diferencia.

Empezá esta semana

Elegí veinte productos de alta rotación, contalos mañana antes de abrir y anotá las diferencias sin corregirlas. Ese solo ejercicio te va a decir si tenés un problema de registro, de configuración o de proceso.

Si el resultado te muestra que el sistema no está reflejando la forma real en que entra y sale la mercadería, Tienda en Control ordena inventario, ventas y caja en cinco días. Si el problema aparece porque manejás varias bodegas o sucursales que no se hablan entre sí, eso se resuelve con Control Multisucursal.

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