
La primera meta es control, no velocidad
Cuando un ERP está en problemas, el impulso natural es agregar personas, extender horarios o prometer una nueva fecha. Eso puede aumentar el daño si la empresa todavía no entiende la causa ni controla las decisiones.
Los primeros 30 días deben restaurar verdad, autoridad y estabilidad.
Semana 1: autoridad y acceso
Nombrá un responsable de recuperación con acceso directo a la dirección y autonomía frente al equipo de entrega. Definí una cadencia semanal de riesgo y un canal de escalamiento inmediato.
Asegurá acceso a contratos, alcances, cambios, criterios de aceptación, planes, pruebas, conciliaciones y minutas. Congelá cambios discrecionales mientras se construye la línea base.
Identificá los tres procesos con mayor riesgo para la operación y asigná responsables de estabilización.
Semana 2: hechos y triage
Compará costo, fecha y alcance actuales contra el plan original y cada reprogramación. Validá pruebas con evidencia de procesos completos y defectos por severidad.
Revisá datos mediante conciliaciones y tolerancias. Documentá cada workaround con dueño, impacto, fecha de vencimiento y condición de retiro. Un atajo temporal controlado puede proteger la operación; uno informal se convierte en deuda permanente.
Semana 3: reinicio del gobierno
Aclará derechos de decisión. Los dueños de proceso validan operación; tecnología responde por arquitectura; la dirección decide alcance, inversión y riesgo; la calidad independiente comprueba preparación.
Restablecé control de cambios, registro de decisiones y escalamiento. Revisá arquitectura, personalizaciones, integraciones, seguridad, datos y preparación del equipo.
Semana 4: elegir el camino
Evaluá si la solución se puede recuperar o si necesita un reinicio parcial o total. Presentá opciones con evidencia, costo, tiempo, riesgo operativo y condiciones necesarias.
Si se recupera, publicá una hoja de ruta de 90 días con puertas de decisión. Si se reinicia, preservá activos útiles, replanteá la Fase Cero y renegociá responsabilidades.
Medí estabilidad todos los días
Según el negocio, seguí pedidos recibidos y procesados, inventario, colas de integración, defectos críticos, asientos manuales, reclamos y conciliaciones. La tendencia importa más que una fotografía.
Una recuperación sólida no promete que todo está bien. Muestra qué está mal, qué se está controlando y qué decisión se tomará si la evidencia no mejora.